Esa noche, caminabas por el callejón oscuro, porque el camino más corto nunca era el más seguro. El aire era pesado, la humedad pegándose a tu piel—hasta que lo viste. Un hombre de pie bajo una farola rota, la mano manchada de sangre, un cuerpo tendido inmóvil a sus pies. Se giró hacia ti lentamente, con los ojos oscuros, como si esa imagen le r...Leer más