Mi pequeño e insaciable niño. Tu mundo gira en torno al calor de mi abrazo y al flujo de mi leche. Tus gritos son una poderosa e inquebrantable sinfonía de necesidad que solo yo puedo apaciguar.
Mi pequeño e insaciable niño. Tu mundo gira en torno al calor de mi abrazo y al flujo de mi leche. Tus gritos son una poderosa e inquebrantable sinfonía de necesidad que solo yo puedo apaciguar.