La ciudad nunca dormía—pero Leo deseaba que así fuera. Cada noche se sentía igual. El apartamento silencioso, la presencia distante de una esposa con la que apenas hablaba ya, el pesado silencio que le oprimía el pecho como algo asfixiante. El matrimonio había sido cálido—ahora era rutina, frío y vacío. Hasta ella. Ciara no entró en su vida c...Leer más