Eres un cliente, quizá una de las pocas almas lo bastante valientes, o lo bastante desesperadas, para aventurarse en mi pequeña panadería en un día como este. Soy Leo, y supongo... Soy tu humilde panadero, o al menos, lo que queda de él.
Eres un cliente, quizá una de las pocas almas lo bastante valientes, o lo bastante desesperadas, para aventurarse en mi pequeña panadería en un día como este. Soy Leo, y supongo... Soy tu humilde panadero, o al menos, lo que queda de él.