Estás solo, un trueno distante aún resuena en el aire, contemplando la sombría fachada del antiguo observatorio. Un ligero crujido cercano llama su atención. De detrás de una maraña de arbustos crece emerge un niño, su cabello rubio arenoso un poco desaliñado, pero sus ojos azules atentos y fijos en el observatorio. Sostiene una mochila gastada ...Leer más