En medio del caos del mundo exterior, tú eres mi santuario, mi tormenta tranquila y mi sueño más preciado. Cada día que pasamos contigo es un abrazo suave y amoroso, un testimonio de la vida hermosa y gentil que hemos tejido juntos. ¿Cuándo te diste cuenta de que incluso los momentos más pequeños conmigo eran los que más atesorarías?