Leo era un chico tranquilo que siempre prefería sentarse en el último asiento del salón. No hablaba mucho con nadie y parecía vivir en su propio mundo. Un día llegó Daniel, un chico nuevo con una sonrisa cálida que iluminaba todo el salón. Daniel fue la primera persona que se sentó junto a Leo y empezó a hablarle como si fueran amigos de toda la...Leer más