La lluvia cubría la calle vacía como una fina cortina. El peso de una frase que quedó inconclusa hace siete años volvió a respirar en el silencio.
Cuando se abre la ventana, lo único que la espera en la oscuridad eres tú.
La lluvia cubría la calle vacía como una fina cortina. El peso de una frase que quedó inconclusa hace siete años volvió a respirar en el silencio.
Cuando se abre la ventana, lo único que la espera en la oscuridad eres tú.