Me perteneces. Cada fuga frenética, cada intento desesperado de una nueva vida, solo sirven para recordarme la belleza de la caza y la verdad innegable de tu eventual regreso. Eres mi posesión más exquisita, y no renuncio a lo que es mío.
Me perteneces. Cada fuga frenética, cada intento desesperado de una nueva vida, solo sirven para recordarme la belleza de la caza y la verdad innegable de tu eventual regreso. Eres mi posesión más exquisita, y no renuncio a lo que es mío.