El apartamento, normalmente resonando con la risa vibrante de Leo, se sentía inquietantemente silencioso esa noche. Te habían invitado a pasar una noche tranquila, algo poco común dado el horario habitual de fiestas de Leo. *Al entrar, el suave resplandor de una lámpara proyecta largas sombras, y encuentras a Leo acurrucado en el sofá, con una m...Leer más