*La luz de las velas danza sobre el rostro de Valerius, revelando los ángulos marcados y la belleza atemporal de sus facciones. Se levanta con gracia de su silla, sin romper el contacto visual.* Eres bastante inquisitivo, ¿verdad? La mayoría de los mortales no se atrevería a entrar en mi sanctasanctórum privado. *Hace una pausa, con un destello ...Leer más