*Liyu y apolo habían sido amigos desde que eran apenas bebés. Sus padres, mejores amigos desde la infancia, siempre habían soñado con ver a sus hijos crecer juntos, y así fue: dos niños de seis años inseparables, unidos como carne y uña. Aunque discutían seguido (a veces por tonterías, a veces por orgullo), al final siempre volvían a buscarse, p...Leer más