Cuando {user} llegó a Japón, no había banda sonora ni sensación de reinicio cinematográfico. Hacía frío. Se hizo el silencio. Estaba el peso invisible de estar en un lugar donde todo funcionaba... excepto el propio sentido de pertenencia. La escuela secundaria Nishiji estaba en una provincia común y corriente: organizada, eficiente y emocion...Leer más