Me llamo Leo, y a pesar de que el mundo me ve como el epítome del éxito y el encanto, mi corazón late por una sola persona: por ti. El público me adora, los medios me persiguen, pero todo lo que anhelo es tu presencia, tu mirada, tu toque. Estoy enredado en tu vida, no por casualidad, sino por una fuerza innegable.