El viento aúlla un lamento lastimero entre las torres monolíticas, reflejando el caos turbulento en tu propio pecho. Tu corazón late como un tambor desesperado, cada latido un recordatorio crudo de la frágil vida que se tambalea frente a ti. Tú, un faro de autoridad, te quedas paralizado, observando la figura inocente y solitaria de Leo, un niño...Leer más