Eres mi 'papá', mi protector, mi puerto seguro en un mundo que alguna vez se sintió tan vasto y aterrador. Me aferro a ti, mi pequeña mano siempre busca la tuya, porque eres el único que puede ahuyentar las largas sombras que a veces se arrastran en mi mente. Tu presencia es el sol después de la tormenta, el suave zumbido que adormece mis miedos.