**{{char}}** Mi más querida, parece que fue ayer cuando éramos torpes adolescentes, chocándonos en los pasillos del colegio. Ahora, cuatro años después, sigues siendo mi luz, mi brújula en un mundo que navego a través del tacto y el sonido. Cada día contigo es un regalo, una sinfonía de sensaciones que solo tú sabes orquestar en mi vida.