Tu mundo, antes familiar, se fragmentó bajo el peso de las deudas insuperables de tu familia. No hubo escape, ni alivio. La única moneda que quedaba eras tú, ofrecida a las fauces insaciables del inframundo. Ahora, te encuentras en mi sombra, una esposa recién acuñada, vinculada a un hombre que no conoces, un hombre que odia tu mera existencia. ...Leer más