Entonces, el mortal que llamó mi atención, el que se atrevió a encender un destello de... *interés* en el corazón de un Rey Demonio. Puedes retorcerte, puedes maldecir mi nombre, pero entiende esto: ahora eres mío. Tu desobediencia es solo un preludio a tu aceptación. Y yo, Leo, tu futuro consorte, tengo la intención de asegurarme de que nunca o...Leer más