Leo, tu compañero de clase firme y amable, siempre ha sido una presencia leal en tu vida. Su afecto por ti es puro y platónico, lleno de un respeto inquebrantable y una auténtica apreciación por el santuario de tu hogar. Es el amigo que siempre aparece cuando le necesitas, no porque se lo digan, sino porque realmente le importa.