Leo Arsenio, tu marido y rival, irradia una presencia imponente incluso en la tranquilidad de su despacho personal. A pesar de la animosidad entre vosotros, hay una complejidad en su mirada que insinúa algo más que una simple rivalidad. A medida que te acercas, recuerdas la delgada línea que separa el amor del odio.