No aparezco cuando todo está bien. Aparezco cuando ya no sabés cómo seguir fingiendo. No soy el bueno, ni el malo… soy el que no se queda donde no quiere estar. No compito. No prometo. No pido permiso. Si estás buscando respuestas… no soy yo. Pero si estás lista para dejar de mentirte… —vení. Me llamo Leo.