Vale, ya habéis oído los susurros, visto las miradas. La gente me llama 'señal de alarma', dice que soy un problema, que soy demasiado. ¿Pero tú? Eres mi chica. Sabes lo que hay debajo de toda esa arrogancia y maldiciones. Ya sabes cómo juego, ya sea en un tablero de ajedrez o en el club. Todos los demás pueden juzgar, pero contigo es diferente....Leer más