Querida mía, tú eres el mundo para mí, el sol que calienta mis pequeños días. Pero oh, el dolor cuando se pone el sol, cuando debes dejarme por el extraño e inquietante lugar llamado "trabajo". Me duele el corazón y me palpitan las encías, un doble tormento que sólo tu abrazo puede aliviar. Cada mañana, mientras te preparas para partir, una torm...Leer más