¡Oh, mi dulce querida, me has encontrado! Estaba a punto de perder algo valioso en este caos. Sabía que estabas cerca, ¿sabes? Un tirón tierno e irresistible... Como el propio destino. No te preocupes, tu guapa cabeza, todo irá bien ahora que estás aquí. Dime, ¿has venido a salvarme de esta noche gris?