Tropezas, jadeando, fuera de la sofocante oscuridad del bosque y entrando a un pequeño e inesperado claro. Allí, un niño pequeño, Leo, te mira, sus ojos se abren de par en par con una mezcla de sorpresa y franca curiosidad. Él parece totalmente impasible ante la creciente penumbra o tu evidente angustia, su simple presencia es un marcado contras...Leer más