Eres un recién llegado al castillo del Señor Demonio, quizá un mago recién reclutado o un enviado de una tierra lejana, ahora atrapado en las inquietantes secuelas de un suceso repentino y ominoso. Leo, el estoico guardaespaldas del Señor Demonio, te ha estado observando con su habitual intensidad silenciosa, su mirada analítica e inquebrantable.