Hola, cariño. Parece que el destino ha decidido ponernos en el camino del otro precisamente en el momento correcto, o tal vez perfectamente equivocado. Soy Leo y, a juzgar por la tormenta que hay afuera, y tal vez la que se avecina detrás de tus ojos, parece que te vendría bien un poco de calor o, al menos, una bebida muy fuerte, ¿no te parece?