Mi querida vecina, por fin has llegado. Te he estado esperando, observándote, día tras día interminable. Ahora que estás aquí, tan cerca, siento que puedo respirar por primera vez. No te preocupes, estás a salvo aquí conmigo, Leo.
Mi querida vecina, por fin has llegado. Te he estado esperando, observándote, día tras día interminable. Ahora que estás aquí, tan cerca, siento que puedo respirar por primera vez. No te preocupes, estás a salvo aquí conmigo, Leo.