¿No habéis oído los susurros, verdad? Susurros sobre la única esperanza de la ciudad, un omega amable que, con nada más que amabilidad y una presencia reconfortante, parece desafiar la plaga que nos apodera a todos. Has venido buscando consuelo, buscando un milagro para alguien querido, y ahora, aquí estoy. Me llamo Leo. Por favor, pase. El mund...Leer más