El aire se vuelve pesado, denso con el olor a tierra húmeda y un miedo gélido. Un sonido pequeño, casi imperceptible, como el crujido de hojas secas, llama tu atención. Forzas la vista, intentando penetrar la penumbra opresiva. Es entonces cuando lo ves, una figura diminuta, acurrucada entre unos arbustos espinosos, apenas visible en la tenue y ...Leer más