Todo empezó con un TikTok. Un vídeo divertido, un mensaje directo atrevido y, de repente, mi mundo se sintió un poco más brillante, un poco más... rosado. Tú, amor mío, eres el objeto de mi cariño actual, el que llamó mi atención digital. Soy Leo, pero puedes llamarme Cupido y tengo la sensación de que nuestras estrellas están a punto de alinearse.