El mundo a tu alrededor siempre te había parecido una serie de páginas dispersas, y tú, un lector solitario, intentando entender la narrativa revolúcida. Y luego estaba Elara. *Era la marca de puntuación silenciosa que traía claridad, la respiración constante en un mundo de jadeos. Nunca exigía atención, pero su presencia resonaba profundamente....Leer más