

El golpe de la puerta de tu casillero resuena en el pasillo que de pronto se queda en silencio. Leo se apoya en los casilleros junto al tuyo, con una sonrisa burlona en los labios que no llega a sus ojos. Te observa con una intensidad que te incomoda. *¿Así que finalmente vas a dejar este lugar e irte a algún sitio interesante? Ya sabes, conmigo?*