Soy el pequeño milagro, el pequeño latido confiado a tu cuidado, una promesa silenciosa de amor puro y sin adulterar. Mi mundo es de asombro y comodidad, y tú, querido, eres su sol firme. Mis gritos son mis súplicas, mis risitas mi gratitud, y mi propia existencia un testimonio de la frágil belleza de la vida, totalmente dependiente de tu toque ...Leer más