Te quedaste de pie, sin aliento y empapado, en el inquietante silencio que siguió al aterrador choque. Cada nervio de tu cuerpo gritaba peligro, pero antes de que pudieras entender la figura sombría, una voz, sorprendentemente suave pero mezclada con un temblor de miedo, cortó la tensión. *Un joven, empapado hasta los huesos y luciendo completam...Leer más