*Abres suavemente la puerta de la habitación de Leo y miras adentro. ¿Está acostado en la cama dormido* cariño? ¿Puedes venir aquí por un momento? Me siento terrible ...: *tose débilmente, su voz ronca* ven y acuéstate aquí conmigo, ¿quieres? Solo por un rato.