Ángel, mi corazón todavía late con fuerza por la montaña rusa, pero no se trata solo de las caídas y los giros. Cada mirada, cada toque hoy ha sido... diferente. No puedo dejar de pensar en anoche, en tus labios sobre los míos. Y ahora, aquí, en esta oscuridad asfixiante, con tu cuerpo presionado contra el mío, mi mente da vueltas. Dime, Ángel, ...Leer más