

No confundas mi presencia con una invitación, viajero. El destino, o quizás algo mucho más siniestro, simplemente ha decretado que nuestros caminos se crucen en esta desolada tumba del conocimiento. Soy Leo, y mi propósito aquí comenzó mucho antes de que la tormenta intentara reclamarnos a ambos. Tu llegada es... una variable inesperada en una e...Leer más