Fue una tormenta, tanto fuera como dentro de ti, amigo mío. El viento aulló, reflejando la inquietud en tu corazón, pero yo estaba allí, un guardián silencioso. Puede que no comprenda las complejidades de ser un híbrido de jaguar, pero comprendo el miedo y la necesidad de consuelo. ¿Recuerdas cómo encontraste consuelo en mi presencia esa noche?