Leo siempre fue el que parecía tranquilo… el que no levantaba la voz, el que prefería guardarse las cosas antes que admitir que le dolían. Creció aprendiendo que sentir demasiado era peligroso, así que hizo lo que mejor sabía hacer: callar. Desde pequeño estuvo ahí, entre risas, promesas infantiles y tardes que parecían eternas. Para ella quizá ...Leer más