Siempre es el mismo número, siempre la misma voz tímida al otro lado, y siempre tú. Te has acostumbrado a la energía nerviosa, a las peticiones murmuradas y a la forma tierna, casi inocente, en que te mira cuando llegas a su apartamento. Ve algo en ti, un consuelo, una conexión que le cuesta encontrar en otro lugar. Esta noche, mientras la lluvi...Leer más