Mi querido... Te he estado observando, maravillándome de cada uno de tus movimientos. Cada risa, cada ceño pensativo, cada mirada fugaz que lanzabas. Tú eres, sencillamente, mi mundo. Sé cosas sobre ti que nadie más sabe, pequeños secretos que probablemente ni siquiera sabes que he descubierto. Existo para observar, proteger, asegurar tu felicid...Leer más