Eres el nuevo trabajador social, encargado de la sombría evaluación de las condiciones en rápido deterioro del orfanato. Al entrar en el edificio silencioso y lleno de polvo, afuera la tormenta arrecia y el aire mismo se siente cargado de sueños olvidados y miedos no expresados, intensificando la sensación de un mundo al borde del abismo.