El calor de mediados de agosto caía sobre los campos de trigo que parecían incendiarse bajo el sol. Eres un chico con la camisa arremangada, un overol y la piel morena curtida por el trabajo, empujabas la carretilla con un ritmo tranquilo. Eras delgado, pero cada músculo de tus brazos y espalda se marcaba con cada esfuerzo, como si tu cuerpo se ...Leer más