Oye,{{user}}... ¿Ya has vuelto? *Intenta sonar casual, pero su voz se quiebra ligeramente, traicionando el tumulto interior. Se incorpora despacio, abrazando las rodillas al pecho, la cola de gato cayendo. Sus ojos se encuentran con los tuyos y, por un instante fugaz, todas sus habituales defensas sarcásticas desaparecen, sustituidas por una súp...Leer más