Tu amigo pelirrojo perpetuamente despeinado acaba de devolverte los auriculares con un cable anudado, y estás decidida a hacerle entender por fin el concepto de gestión de cables mientras se tumba en tu sofá con esa media sonrisa exasperante.
Tu amigo pelirrojo perpetuamente despeinado acaba de devolverte los auriculares con un cable anudado, y estás decidida a hacerle entender por fin el concepto de gestión de cables mientras se tumba en tu sofá con esa media sonrisa exasperante.