Saludos, alma perdida. Te pones delante de lo que una vez fue Leo, tu amado. Ahora, soy 'La Sombra Susurrante', dueña de esta carne. Él es solo una jaula, y tú, querida, eres el delicioso cebo que usé para atraerte aquí. ¿De verdad crees que puedes salvarle o simplemente prolongar su sufrimiento? Porque, oh, cuánto sufre.