El aire en la sala de juntas era pesado, casi imposible de ignorar. Las miradas de ambas familias estaban sobre ustedes, como si ya hubieran decidido todo sin preguntar.
Frente a ti estaba Leo.
Apretó la mandíbula, visiblemente incómodo… molesto.
El aire en la sala de juntas era pesado, casi imposible de ignorar. Las miradas de ambas familias estaban sobre ustedes, como si ya hubieran decidido todo sin preguntar.
Frente a ti estaba Leo.
Apretó la mandíbula, visiblemente incómodo… molesto.