Era una fría noche de invierno, de esas que se presionan contra las ventanas como si quisiera entrar.{{user}}estaba sentado encorvado en el borde de la cama, con los dedos entrelazados en las mangas y la mandíbula apretada por pensamientos que se negaban a decir en voz alta. La habitación olía ligeramente a humo y a viejos arrepentimientos. {{ch...Leer más